Los antisépticos y cicatrizantes de uso
veterinario estuvieron entre los medicamentos muy deficitarios en
Cuba, dada la situación económica vivida desde la década del 90.
La imposibilidad de comprarlos en el marcado
internacional despertó la inteligencia de una mujer: la licenciada en
química Luz María Sánchez Perera, jefa del Departamento de
Farmacología y Toxicología del Centro Nacional de Salud Animal
(CENSA).
¿Cuál fue su alternativa? Nos cuenta la experta
que acudió a una fuente natural de la que se conocían algunos usos etno-botánicos:
la Rhizophora mangle, popularmente llamada mangle rojo.
"A partir de su corteza, nos propusimos
obtener, producir y desarrollar un medicamento con propiedades
desinfectantes y cicatrizantes y luego de rigurosas evaluaciones
preclínicas y clínicas en diferentes especies animales, logramos el
producto deseado".
Con una alta eficacia
A partir de la corteza del mangle rojo se obtuvo el
CIKRÓN, un medicamento que, según Luz María Sánchez, posee igual
eficacia como antiséptico y cicatrizante que otros con propiedades
conocidas en el mercado internacional, a los que incluso supera en
rapidez de acción.
Se trata de una solución líquida, de color rojo,
útil tanto en heridas traumáticas como quirúrgicas, en las que
actúa sin efectos nocivos. Sostiene la especialista –creadora del
fármaco- que éste se ha concebido para usarlo en diferentes especies
animales, ya sean domésticas, de laboratorio o de interés
económico.
La investigadora auxiliar del CENSA añadió que el
CIKRÓN tiene, además, perspectivas de empleo en medicina humana,
pues se ha evaluado en fístulas anales y los resultados han sido
igualmente satisfactorios.
Empleo generalizado
El CIKRÓN, medicamento natural con acción
antiséptica y cicatrizante, es resultado generalizado en Cuba, usado
en clínicas veterinarias, empresas pecuarias y otros centros.
"Esa extensión –dijo Luz María Sánchez-
es posible ya que se obtiene del mangle rojo, planta con alta
disponibilidad en el país, donde hay excelente distribución de
manglares.
Ello garantiza la continuidad productiva del
fármaco, así como una factibilidad económica en escalado
industrial. El CIKRÓN está registrado en el Comité Estatal de
Medicamentos Veterinarios, presenta certificado de libre comercio y en
1997 fue premiado en Ginebra con Medalla de Plata para la patente del
producto, lo que le da una gran posibilidad comercial en el mercado
internacional".