El General de Brigada Harry Villegas afirma que: El
Che sentía admiración por la mujer combatiente y revolucionaria, por
la mujer como compañera del hombre en esa obra tan grande que
es cambiar las condiciones de vida de los pueblos oprimidos.
Recuerda que en Bolivia, el legendario guerrillero
le confirió a la joven estudiante Loyola Guzmán Lara una gran
responsabilidad en el sistema informativo, en la organización de la
lucha urbana, en la cual la muchacha tenía un papel determinante.
El caso de Tania –apunta Villegas- es distinto. A
ella hay que verla como algo particular, pues fue el Che quien la
preparó directamente, creó su leyenda e ideó la personalidad que
debía adoptar. En ella cifraba muchos proyectos.
El 18 de noviembre de 1964 llegó a Bolivia Tamara
Bunke, con el nombre de Laura Gutiérrez. Allí colaboró en la
organización de la red urbana y participó en el traslado de los
guerrilleros y colaboradores hasta Ñancahuazú.
Se casó con el boliviano Mario Martínez y su
nueva identidad le permitió relacionarse con el presidente Barrientos
y con el general Ovando. Los planes del Che con respecto a Tania se
cumplieron y ella correspondió a la confianza que el guerrillero
heroico le tenía, reconoce el hoy general de Brigada Harry Villegas.
Y agrega: Hay muy pocos casos de que un agente
preparado e introducido en un medio, pueda tener acceso hasta los
niveles superiores de dirección de un país. Tania lo logró en un
período corto, en tres o cuatro años en Bolivia, destaca Villegas.