| Una
mujer en el Jardín
Por
María Elena Balán
Después de la española
María Zambrano, fue Dulce María Loynaz la segunda mujer en obtener
el Premio Cervantes de Literatura. Este martes se cumple el centenario
del natalicio de esa escritora, reconocida como un alto exponente
del intimismo post-modernista.
Destacada por su poesía
y su prosa, resultó sin dudas su novela Jardín la que más fama le
dio. La obra fue inspirada en la antigua casona de la barriada capitalina
de El Vedado, cerca del mar, en la que Dulce María, junto a sus
hermanos Flor, Enrique y Carlos Manuel, pasó momentos inolvidables
de su vida.
En ese sitio surgieron
sueños y añoranzas, siempre recordados por esta mujer singular.
Quienes la conocieron más de cerca destacan que tras su aparente
hermetismo guardaba una dulzura y una afabilidad extraordinarias.
Hija del general de
la guerra de independencia Enrique Loynaz del Castillo, Dulce María
nació a principios del siglo XX, el 10 de diciembre del año 1902.
Además del Premio Cervantes,
considerado como el Nobel de las letras de la lengua española, obtuvo
el Nacional de Literatura en 1987. Tuvo el privilegio de relacionarse
con personalidades del arte y las letras como Federico García Lorca,
Gabriela Mistral, Juan Ramón Jiménez y José Lezama Lima, entre otros.
Dulce María Loynaz
llegó a representar una figura muy querida y respetada, no sólo
en Cuba, sino en otros países como España. Ubicada cronológicamente
en la Generación de Poetas de la década del 20, fue sin embargo,
una creadora que tuvo siempre su pluma activa y nos legó un preciado
tesoro literario.
Artículos
anteriores
-Concretando
sueños
-Un recuerdo agradecido para Leonor Pérez
-Soluciones
que benefician a la economia nacional
-Importante
cicatrizante de uso veterinario
-Loyola y Tania
al servicio de la guerrilla boliviana
-Mañas que hicieron
posible el uso de la Medicina Natural
-Alumbramiento
de un nuevo clarificador
-Batalla contra
el cólera porcino
-De la Ciénaga de
Zapata, sus mujeres
-¿Oficios inusuales?
-Las
Marianas |