Recesan
para efectuar consultas conversaciones militares y políticas sobre Kosovo
Blace, Macedonia, junio 5.- Las conversaciones
militares y políticas tendientes a poner en práctica un plan occidental para el fin de
la invasión a Yugoslavia quedaron el sábado en compás de espera, sin que resultara
claro de inmediato la incidencia de estas demoras en la continuidad de los bombardeos de
la OTAN.
El diálogo entre los jefes militares de la OTAN y de
Yugoslavia fue suspendido hasta el domingo pocas horas después de iniciado, cuando los
delegados yugoslavos lo abandonaron para efectuar consultas. Y la reunión que el Grupo de
los Ocho iba a mantener el domingo para resolver los aspectos políticos del plan, según
el esquema propuesto por la Unión Europea y Rusia y aceptado por Belgrado, fue aplazada
hasta la semana entrante.
Un vocero militar de la OTAN dijo que las conversaciones
con los oficiales serbios habían sido útiles, y agregó que la delegación yugoslava
había pedido más tiempo para discutir varias cuestiones surgidas durante las discusiones
y que las partes volverían a encontrarse el domingo en Kumanovo, al este de Skopje, la
capital de Macedonia, a las ocho y media de la mañana.
En el terreno diplomático, aparentes discrepancias entre
Occidente y Rusia obligaron a postergar una reunión del Grupo de los Ocho que debía
sentar las bases políticas y de seguridad para la pacificación de la convulsionada
provincia.
Aparentemente, la postergación reflejaba las dificultades
para llegar a un acuerdo con Rusia, donde la solución propuesta para Yugoslavia con
anuencia del gobierno moscovita recibió un apoyo menos que tibio, y donde gobierno y
oposición rechazan de plano cualquier sometimiento de eventuales tropas de paz rusas al
comando de la OTAN.
Las conversaciones del Grupo de los Ocho debían conducir a
la redacción de una proyectada resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que fije
las condiciones para la paz. La aprobación de esa resolución ha sido parte integral del
proceso que pondría fin al conflicto.
Representantes rusos manifestaron su preocupación por el
plan de paz, porque pretende que las naciones de la OTAN formen el grueso de las fuerzas
pacificadoras. Portavoces de Moscú insistieron en que las tropas rusas no se someterán
al mando de la OTAN.
El enviado especial para los Balcanes, Viktor Chernomirdin,
dijo el sábado que cualquier fuerza de paz rusa que se envíe a Kosovo no estaría bajo
el mando de la OTAN.
"Si allí participan países de la OTAN, serán
conducidos por la propia OTAN", dijo a la televisión rusa. "En lo que concierne
a la participación rusa, nunca estaremos bajo la OTAN, nunca, esto queda descartado.
"Ni siquiera discutimos la cuestión", dijo.
"En razón de nuestro derecho y de nuestra moral, nunca estaremos bajo la OTAN".
En cuanto a los bombardeos, el portavoz del pentágono, Ken
Bacon, dijo que "si Serbia coopera, el bombardeo se podría detener para finales del
fin de semana o a principios de la semana que viene". Advirtió, sin embargo, que si
los serbios dudaban en aceptar los términos de la OTAN, los bombardeos podrían continuar
muchos más días.
Entre las tareas que los equipos de paz tendrán que
desempeñar está la retirada de las minas de tierra y la reconstrucción de la dañada
economía de Kosovo.
Rusia ha dicho que podría contribuir hasta con 10.000
efectivos a las fuerzas para el mantenimiento de paz. Rusia se ha opuesto a que continúen
los ataques de la OTAN sobre Yugoslavia.
El gobierno yugoslavo anunció el jueves que aceptaba el
plan para Kosovo presentado por occidente, después de dos días de conversaciones entre
el presidente yugoslavo, Slobodan Milosevic, y los enviados de Rusia y la Unión Europea. |