Declaración
del gobierno de Cuba sobre los refugiados kosovares
Abril 8.- En relación con la decisión
anunciada por Estados Unidos de acoger a refugiados kosovares en el territorio de la Base
Naval de Guantánamo, se han divulgado algunas opiniones que erróneamente se atribuyen al
Gobierno cubano.
Es necesario aclarar que esas opiniones son
estrictamente personales. El Gobierno de Cuba no ha hecho pronunciamiento público alguno
sobre el tema. El Gobierno de Cuba ha tenido desde el primer instante una posición al
respecto que no se ajusta en lo absoluto a lo que se ha publicado.
Tomando en cuenta que el delicado tema debe
ser manejado con la necesaria discreción, se ha abstenido de hacerla pública. A fin de
evitar innecesarias confusiones sobre la posición de nuestro pais, nos limitaremos, por
el momento a exponer lo siguiente:
"En la medida de sus más modestas
posibilidades y sin afán alguno de publicidad ni protagonismo, Cuba ha sostenido la
convicción de que los serbios resistirían el devastador ataque de la OTAN; que ningún
sistema de armas era capaz de aplastar la resistencia de quienes, atacados por aire o por
tierra, apoyados por la población, estuviesen dispuestos a luchar hasta el final
aplicando las tácticas adecuadas frente a la tecnología militar moderna; que ya habían
demostrado su combatividad y capacidad de lucha frente a las hordas nazis durante la
Segunda Guerra Mundial; que por la via adoptada, la OTAN se encaminaba hacia una
interminable lucha y un genocidio injustificable e inútil en pleno corazón de Europa,
que la propia opinión pública de ese contiente y del mundo no tolerarán.
En su declaración publicada hoy en el
periódico Granma, el gobierno de Cuba precisa: "Hemos hecho llegar también nuestro
criterio en cada caso, a quien nos pareciera más conveniente, de que la batalla iniciada
sólo podía tener una solución política y noO militar; que observando la geografía y
las realidades, cualquier apoyo militar desde el exterior a Serbia sólo era posible con
armas no convencionales, es decir, nucleares, lo cual no era concebible.
Cada día que tanscurrre ha ido dando la
razón a los puntos de vista sostenidos por Cuba. La guera debe cesar antes de que se
produzcan desastres aún mayores de carácter humano, económico, político y militar que
a nadie en el mundo benefician.
La primera gran tragedia que siguió al
ataque aéreo desatado contra Yugoslavia la madrugada del 25 de febrero y la inmediata
agudización del conflicto de Kosovo fue un éxodo impresionante de la población civil,
que los medios masivos han divulgado al mundo. Cientos de miles de personas, incluidos
niños y ancianos, están sufriendo ya en forma visiblemente dramática las consecuencias
de la contienda desatada, sin contar los millones de civiles que en Kosovo, Serbia y
Montenegro, desde hace ya 15 días, viven bajo el terror de las explosiones, la
destrucción, los incendios y las pérdidas inevitables de vidas humanas, civiles y
militares, provocadas por las bombas y cohetes que llueven sobre lo que resta de la que
fuera hasta hace pocos años la próspera y unida República Socialista de Yugoslavia. (
Destruir en pleno invierno una
termoeléctrica que suministra electricidad y calefacción a un millón de personas, y
otros ataques similares, está muy lejos de ser un objetivo militar y comienza a
convertirse ya en genocidio. No se trata en lo absoluto de discutir quiénes cargan con la
responsabilidad de lo que está ocurriendo y de los hechos que lo precedieron.
Las víctimas inocentes de cualquier
nacionalidad, etnia o religión, deben recibir el máximo auxilio tanto dentro como fuera
de Yugoslavia. Cuba apoya sin vacilación alguna esa ayuda humanitaria, venga de donde
venga. No pondrá obstáculo alguno, e incluso está dispuesta a cooperar con ella, en la
medida de sus posibilidades. Cuba apoya con igual determinación la búsqueda urgente de
una solución razonable y justa del conflicto. |