regresar Declaración del padre del italiano fallecido en atentado terrorista, tomada el día de los   hechos y leída por el Tribunal durante la vista pública

República de Cuba
Ministerio del Interior
Departamento de Seguridad del Estado

DECLARACIÓN

En el local que ocupa las oficinas de la clínica central "Cira García" sita en la calle Veinte número 4101, esquina a la Avenida Cuarenta y Uno, Municipio Playa, Ciudad de La Habana y siendo las veinte horas del día cinco de septiembre de mil novecientos noventa y siete, "AÑO DEL TREINTA ANIVERSARIO DE LA CAÍDA EN COMBATE DEL GUERRILLERO HEROICO Y SUS COMPAÑEROS", ante el instructor actuante comparece en calidad de testigo: GIUSTINO DI CELMO, natural de Salerno, Italia, de la tez blanca, con setenta y seis años de edad, nacido el día veintitrés de diciembre de mil novecientos veinte, de profesión COMERCIANTE, cuyo pasaporte es setecientos doce mil doscientos cinco A, el cual se encuentra hospedado en el hotel COPACABANA, cita en la calle Primera, en el Municipio Playa, Ciudad de La Habana; al que se le hace saber de la obligación que tiene ante la Ley de decir la verdad sobre los hechos que se investigan, el que por estar totalmente de acuerdo manifiesta lo siguiente:

Que con independencia de ser ciudadano italiano por nacimiento y ser el mismo su idioma oficial, domina perfectamente el español sin necesidad de interprete o traductor.

Refiere además que desde hace unos cinco años visita, cada dos meses más o menos, a Cuba ya que él y su recién fallecido hijo FABIO DI CELMO tienen negocios comerciales con el Ministerio de Comercio Interior de nuestro país y por eso ha llegado a proveer maderas, cubiertos, vajillas, textiles, etcétera, para Hoteles y otras entidades; que además su hijo y él sin ningún ánimo de lucro hacen campañas en Italia para que viajen personas como turistas a Cuba.

Que en el caso de ellos dos tienen Visa como Comerciantes, siendo esas las razones por las que el dieciocho de agosto último, su hijo FABIO viajó a Cuba y él lo materializó el día tres de septiembre del presente año; que siempre él se ha hospedado en el hotel Copacabana y su hijo al principio, también lo hacía de esta manera; pero de un tiempo a esta parte se queda en la vivienda particular, sita en cuarenta y seis A, número trescientos tres, altos, entre Tercera y Tercera A, Playa, Ciudad de La Habana; que esto era así para tratar de ahorrar dinero por concepto de hospedaje.

Señala que a las nueve horas del día cuatro de septiembre de los corrientes, su hijo y él tenían una reunión de negocios en BICONSA, en la Habana Vieja, pero que se demoraron en tránsito al lugar de la cita y optaron por no acudir para no llegar tarde y es por eso que retornan al hotel Copacabana y, desde allí su hijo se comunica con un recién matrimonio de jóvenes italianos amigos suyos desde la infancia, que estaban en Cuba de Luna de Miel, nombrados: ENRICO GOLLO y FRANCHESCA ARGERI, a los cuales fue este mismo el que dijo que Cuba era un buen lugar para pasar y festejar este acontecimiento.

Que los tres jóvenes se ponen de acuerdo para verse en el lobby bar del hotel antes mencionado, para decidir el lugar dónde almorzar los tres juntos a manera de despedida, ya que este matrimonio tenía pasaje para la tarde de este día con destino a Italia.

Manifiesta que al mediodía su hijo estaba con él en la habitación habitada por el declarante y salió al encuentro de los otros dos jóvenes que lo aguardaban en el Lobby Bar, que escucha una explosión y a los pocos minutos recibe una llamada de la Carpeta del hotel y le comunican que producto de ésta su hijo fue gravemente herido en el cuello y lo trasladaron a la Clínica Central Cira García y que el matrimonio que lo acompañaba aunque aparentemente no tenían nada fueron llevados seguidamente al mismo centro médico para ser reconocidos.

Que ante todo esto se dirigió inmediatamente al Cira García y al llegar se entera que su hijo había fallecido sufriendo una gran pena y dolor.

Declara además que ha sido muy bien atendido por todos los cubanos tanto médicos, trabajadores del hotel y personas con la que hace negocios.

Que fue visitado por el señor CONRADO BURALI, Agregado Consular de Italia en Cuba y que varias personas de su país lo han telefoneado a la clínica donde es atendido, incluyendo al Embajador de Cuba en Italia.

Refiere que en horas de la noche del día de la fecha debe arribar a Cuba procedente de Canadá, su otro hijo nombrado LIBIO DI CELMO para que se encargue de los trámites del cuerpo FABIO, debido a que él está muy afectado emocionalmente.

Señala que hace responsable de estos hechos a los Estados Unidos de Norteamérica, a la mafia de Miami y a todos sus secuaces; que quieren destruir a la Revolución Cubana por cualquier precio y a costa de cualquiera con actos terroristas y criminales como el que le causó la muerte a su joven hijo.

Que él como veterano de la Segunda Guerra Mundial y luchador contra el fascismo es un hombre progresista que quiere la paz para Cuba, por lo que ha ayudado modestamente a nuestro país y seguirá haciéndolo.

Por último manifiesta que está claro que con estas acciones y la divulgación que se les da a estos sucesos es con el propósitos de destruir las potencialidades turísticas cubanas cada vez más crecientes; para que no viajen a Cuba turistas, entre ellos los italianos; pero que a pesar de tod seguirá abogando en su país y en cualquier lugar del mundo donde se encuentre por que las personas viajen con un destino preferencial a Cuba.

Y no teniendo nada más que hacer contar por el momento, será por terminada la presente diligencia, la cual una vez leída y encontrada conforme por el declarante, la firma junto al instructor actuante para su debida constancia y efectos legales.

Firman la presente:

Capitán José A. Enríquez Bermúdez
Instructor del DSE

Sr. Giustino Di Celmo
declarante