La
guerra contra Iraq será una catástrofe natural y social
Un
estudio de la Organización de las Naciones Unidas, difundido a
inicios de año, estima que la guerra haría huir a unas 500
000 personas a países vecinos en las primeras semanas, y provocaría
entre nueve y 10 millones de refugiados.
El grupo no gubernamental británico
Medact calculó que entre 48 000 y 260 000 personas podrían
morir durante la guerra, y que otros 200 000 decesos se registrarían
a causa de los efectos en la salud de los iraquíes a largo plazo.
La población iraquí padecerá
una intensa crisis en la salud pública. Miles sufrirán infecciones,
cáncer y desnutrición. Los niños nacerán con
bajo peso, muchos estarán sujetos a continua tensión, enfermedades
mentales y disturbios en el comportamiento.
En la agresión a Iraq, según
especialistas en política internacional, hay un interés
aún más perverso, ya que la reconstrucción de esa
nación árabe se convertirá en un enorme negocio.
Preocupan
especialmente los proyectiles de uranio empobrecido, un residuo obtenido
de la producción del combustible destinado a los reactores nucleares
y las bombas atómicas.
La
explosión de esos proyectiles liberaría al aire óxido
de uranio, una sustancia carcinogénica.
”Ese
veneno no puede detenerse ni localizarse una vez que esté suspendido
en el aire y haya invadido el suelo y contaminado el suministro de agua”,
advirtió Habiba Al Marashi, presidenta del Grupo Ambiental de Emiratos,
del emirato de Dubai.
El
uranio empobrecido no respeta fronteras y ”su presencia es una amenaza
tanto para el ambiente donde se usó como para las áreas
vecinas. Sabemos que el uranio empobrecido está muy presente en
Iraq como resultado de las armas usadas durante la guerra de 1991”,
dijo Al Marashi.
Así,
miles de hectáreas de tierras iraquíes y sus cursos de agua
podrían resultar contaminados. La descontaminación de apenas
200 hectáreas en una base del ejército estadounidense costó
entre 4.000 y 5.000 millones de dólares.
Estas y otras muchas razones hacen que
millones de personas de todas
las latitudes del orbe digan
NO a la guerra por los temibles efectos que puede tener para la humanidad.
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