La Florida hoy por Nicanor León
Cotayo
Un conocido estado norteamericano, La Florida, ha venido
sufriendo un conjunto de problemas que golpean su imagen y colocan aún más entre signos
de interrogación la moral del sistema económico, político y social que representa.
El periódico The Miami Herald comentó
recientemente que La Florida se ha convertido en uno de los principales centros que
utilizan los narcotraficantes para introducir drogas en los Estados Unidos. La
publicación cita lo dicho por William Mitchel, representante en ese estado de la Agencia
Contra Drogas (DEA), quien afirmó que durante el actual semestre allí han confiscado 16
424 kilogramos de cocaína, mientras que en todo el año pasado la cifra llegó a 22 680.
Un reporte del Buró Federal de Investigaciones (FBI)
había señalado el 18 de mayo en Washington que las cuatro ciudades más importantes de
La Florida están incluidas entre las diez con mayor delincuencia de Estados Unidos. Las
localidades son Miami, Orlando, Tampa y Fort Lauderdale, y ganaron esa categoría entre
212 urbes que enviaron sus estadísticas sobre el tema al FBI. Al comentar el hecho, Notimex
dijo que La Florida, un relevante polo turístico, "es también un paraíso para el
crimen".
A esto se une la cadena de escándalos por corrupción
financiera y electoral que desde hace meses, quizás con una fuerza mayor, afecta al
condado de Miami-Dade. Empezaba el actual año cuando perdió su cargo el alcalde de
Miami, Xavier Suárez, luego de que por los fraudes cometidos resultaron anuladas las
elecciones de noviembre último.
Suárez es un hombre de la titulada Fundación Nacional
Cubano Americana (FNCA), que volvió a ser golpeada cuando el alcalde del condado, Alex
Penelas, acusó ante cámaras de la televisión a una empresa de la familia Mas Canosa de
haber estafado millones de dólares al gobierno local.
Para avalar tan grave señalamiento, Penelas reveló, entre
otras cosas, que luego de suscribirse por ambas partes un contrato valorado en 58 millones
de dólares, vinculado a la reparación de calles, fueron duplicadas facturas y emitidos
cheques para cubrir trabajos que nunca se realizaron.
También hubo comprometedores señalamientos de fraude
electoral contra otro alto funcionario del gobierno de Miami, Humberto Hernández, de
origen cubano, y respecto a cinco de sus colaboradores.
Uno de los más recientes y sonados casos que han tenido
lugar en Miami envuelve a un senador republicano del estado, Alberto Gutman, también de
origen cubano, a quien acusan de haber hecho una "estafa multimillonaria" a un
seguro médico federal. "Este nuevo escándalo de corrupción -apuntó EFE-
se suma a otros que se investigan en los tribunales por malversación de fondos y fraude
electoral en los que están involucrados cinco altos cargos municipales, un empresario y
un financiero".
Gutman afronta 32 imputaciones, entre ellas haber ocultado
que era co-propietario de una empresa que pasaba facturas falsas a un organismo oficial de
salud pública que presta asistencia a ancianos, y de estar mezclado en un proceso que se
sigue contra la firma Mederi por ganancias fraudulentas. El senador Alberto Gutman
representa a un distrito predominantemente hispano que incluye a la llamada Pequeña
Habana, en Miami.
La situación de descomposición moral que se reporta desde
la Florida, y en particular desde Miami, parece cada vez más preocupante. Sobre todo
porque en el horizonte no se observa la perspectiva de una solución a corto plazo y
mucho menos definitiva.
Tendría que cambiar el sistema económico, político y
social que existe en Estados Unidos. Y este tema no está incluido ni en los principales
debates que abarca su libertad de expresión, ni en los límites que cada día amarran su
libertad de prensa. |