Conducta heroica en las
entrañas del monstruo
La Habana, 20 de junio del 2
001."Año de la Revolución
victoriosa en el nuevo milenio".
El pasado día 8 de junio, cinco
compatriotas que en las entrañas mismas del monstruo arriesgaban
diariamente sus vidas para descubrir e informar los planes terroristas
que la mafia cubano-americana con la tolerancia y complicidad de las
autoridades de Estados Unidos realizaba contra nuestro pueblo, fueron
declarados culpables de infames y falsas imputaciones ante un tribunal
de Miami.
Un jurado amañado, prejuiciado,
desinformado, y bajo colosal presión por parte de las autoridades,
los medios de información masiva y la atmósfera venenosa y
pestilente de Miami, los declaró culpables de groseros y mentirosos
cargos que nunca fueron probados y por los cuales pueden ser
condenados a permanecer por el resto de sus vidas en las cárceles
hostiles, despiadadas e inhumanas de Estados Unidos. Contra ellos se
cometieron todo tipo de humillaciones y vejaciones, entre otras,
incomunicarlos en celdas solitarias de castigos por largo tiempo y
tres de ellos, durante 17 meses, sin contacto alguno con sus
familiares.
Dada la índole de su heroica misión,
era necesario esperar el desarrollo del largo y tenebroso período que
duró el proceso desde el arresto hasta la injusta decisión del
jurado, para desenmascarar y denunciar la impúdica actuación de las
autoridades policiales y judiciales de Miami. Después de casi tres años
de anónimo y ejemplar heroísmo, ha llegado la hora de divulgar toda
la verdad.
Partiendo de un conmovedor mensaje al
pueblo de Estados Unidos suscrito por nuestros cinco compatriotas,
desde hoy comenzará a conocerse la historia real a través de
sucesivas mesas redondas informativas. Se brindará a nuestro pueblo
todos los detalles posibles de la misma que no afecten la
indispensable necesidad de preservar métodos, tácticas y fuentes de
información que deben ser protegidos.
Los compatriotas, que en cumplimiento
de un deber sagrado con su pueblo han sido víctimas de tan atroz
injusticia no son personas incultas o carentes de principios, sino
poseedores de elevados conocimientos, con profundas convicciones
morales y patrióticas. Ellos son: René González Sehwerert,
instructor de vuelo y especialista en técnicas de aviación; Ramón
Labañino Salazar, licenciado en Economía, graduado con diploma de
oro en la Universidad de La Habana; Fernando González Llort,
licenciado en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales Raúl
Roa García; Antonio Guerrero Rodríguez, ingeniero civil en
construcción de aeródromos y Gerardo Hernández Nordelo, también
licenciado en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales Raúl
Roa García.
A continuación, el texto íntegro del
mensaje enviado al pueblo de Estados Unidos por los cinco patriotas
cubanos desde una rigurosa cárcel de Miami donde los tienen injusta y
cruelmente prisioneros:
Mensaje
al pueblo de Estados Unidos
Cinco cubanos leales a su pueblo, que
durante 33 meses y 5 días hemos soportado el riguroso encierro en las
celdas de una prisión de otro país cuyas autoridades son hostiles al
nuestro, y donde hemos sido juzgados después de un largo y
escandaloso proceso mediante procedimientos, métodos y objetivos de
carácter absolutamente políticos y bajo un verdadero diluvio de
propaganda malintencionada y fraudulenta, hemos decidido dirigirnos
directamente al pueblo norteamericano para hacerle conocer que hemos
sido víctimas de una colosal injusticia.
Se nos acusó de poner en peligro la
seguridad de Estados Unidos, imputándonos numerosos cargos, e incluso
delitos como la conspiración para asesinar los que, por su
incuestionable falsedad, no fueron ni podrán ser probados, y por los
cuales podemos ser sancionados a decenas de años de prisión y a
cadenas perpetuas.
Un jurado constituido en Miami, y esto
lo explica por sí mismo, nos declaró culpables de todos los cargos
que se nos imputaban.
Somos patriotas cubanos que nunca
tuvimos la intención de dañar los valores del pueblo norteamericano,
ni su integridad; sin embargo, nuestro pequeño país, que
heroicamente ha sobrevivido durante 40 años a agresiones y amenazas a
su seguridad, a planes de subversión, sabotajes y a la
desestabilización interna, tiene derecho a defenderse de sus
enemigos, que utilizan el territorio norteamericano para planear,
organizar y financiar actos terroristas violando las propias leyes
internas que los prohíben.
Tenemos derecho a la paz, al respeto a
nuestra soberanía y a nuestros intereses más sagrados.
Estuvimos en este país durante más de
cuatro años y siempre nos preguntamos por qué no podemos vivir en
paz ambos pueblos, por qué intereses mezquinos de una extrema
derecha, incluidos grupos y organizaciones terroristas de origen
cubano, pueden enrarecer la atmósfera entre dos pueblos, que por su
cercanía geográfica están en posibilidad de mantener relaciones de
respeto e igualdad.
En nuestros días de prisión hemos
reflexionado sobre nuestra conducta en este país y reafirmamos la más
profunda convicción de que con nuestra actitud y acciones no
transgredimos ni pusimos en peligro la seguridad del pueblo
norteamericano y sí contribuimos en alguna medida a descubrir planes
y acciones terroristas contra nuestro pueblo, evitando la muerte de
ciudadanos inocentes cubanos y norteamericanos.
¿Por qué es necesario que patriotas
cubanos cumplan el honroso deber de proteger a su país, lejos de su
familia y seres más queridos, teniendo incluso que postergar el
disfrute de la convivencia diaria con su pueblo?
¿Por qué autoridades de Estados
Unidos con su tolerancia permiten que se atente contra nuestro país;
no investigan ni adoptan medidas contra los planes terroristas que
CUBA ha denunciado, no evitan los numerosos planes de atentado contra
nuestros dirigentes?
¿Por qué los autores confesos de
estos y otros actos terroristas se pasean libremente por el sur de la
Florida, como se evidenció en el desarrollo del juicio?
¿Quiénes fueron sus entrenadores y
quiénes permiten sus planes?
¿Quiénes son los que verdaderamente perjudican la seguridad de
Estados Unidos?
Son los grupos terroristas de origen
cubano y sus mentores económicos y políticos norteamericanos los que
erosionan la credibilidad de este país, los que dan a esta nación
una imagen de salvajismo y a sus instituciones un comportamiento
inconsecuente, prejuiciado y poco serio, incapaz de conducirse con
cordura y sensatez ante los problemas que tienen que ver con CUBA.
Estos grupos y sus mentores se han
organizado con vistas a influir para propiciar un conflicto entre
ambos países. Promueven en el Congreso y en el Ejecutivo medidas y
cursos cada vez más agresivos hacia CUBA.
Ellos quieren mantener actualizada la
historia de invasiones, sabotajes, agresiones biológicas u otras
similares. Luchan por crear situaciones que provoquen graves
incidentes para nuestros pueblos.
Como resultado de estas agresiones en
nuestro país, entre los años 1959 y 1999, se provocaron 3 478
muertos y 2 099 incapacitados, así como un elevado costo material.
Continúan desarrollando campañas de
propaganda para distorsionar la imagen de CUBA en Estados Unidos y
tratan de impedir con diferentes pretextos, mediante leyes y
regulaciones, que los norteamericanos viajen libremente a CUBA y
valoren la situación real del país. También obstaculizan la
cooperación en temas de interés mutuo como la lucha contra la
emigración ilegal y el tráfico de drogas que tanto afecta a la
población estadounidense.
A ello se une la constante demanda de
nuevos y mayores fondos del gobierno, que afectan a los
contribuyentes, para financiar las actividades contra CUBA. Enormes
sumas que se dedican a transmisiones radiales, de televisión y al
financiamiento de sus súbditos en la Isla, van en detrimento de los
recursos para afrontar problemas sociales que afectan a los propios
ciudadanos norteamericanos.
Hay antecedentes recientes de la
influencia y presiones que estos grupos ejercen sobre la comunidad en
Miami, sus agencias gubernamentales, incluido el sistema judicial.
El mayor servicio que se le puede
prestar al pueblo norteamericano es liberarlo de la influencia de
estos extremistas y terroristas que tanto daño le hacen a Estados
Unidos al conspirar contra sus propias leyes.
Nunca hicimos nada por dinero y siempre
vivimos modesta y humildemente, a la altura del sacrificio que realiza
nuestro pueblo.
Nos guió un fuerte sentimiento de
solidaridad humana, amor a nuestra patria y desprecio por todo lo que
no respete la dignidad del hombre.
Los acusados en esta causa no nos
arrepentimos de lo que hemos realizado para defender a nuestro país.
Nos declaramos totalmente inocentes. Nos reconforta el deber cumplido
con nuestro pueblo y nuestra patria. Nuestras familias comprenden el
alcance de las ideas que nos han guiado y sentirán orgullo por esta
entrega a la humanidad en la lucha contra el terrorismo y por la
independencia de CUBA.

17 de junio del 2001.
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