Dos serias aspiraciones tienen los equipos nacionales de polo acuático de
ambos sexos para el presente ciclo olímpico: los varones quieren volver a la
elite mundial y las hembras aspiran a escalar posiciones inmediatas en el
continente americano.
Dichos propósitos presuponen la participación de ambas escuadras en los
Juegos Olímpicos de Atenas en el año 2004. La última incursión olímpica de
la selección masculina aconteció en la cita de Barcelona'92. Después el
desenvolvimiento ha sido irregular, aunque en Winnipeg'99 se recuperó el subtítulo
panamericano, que Brasil le había arrebatado a la Isla cuatro años atrás en la ciudad
argentina de Mar del Plata.
El debut de las mujeres en lides olímpicas sucedió recientemente en
Sydney'2000, por lo que las antillanas se han empeñado en llegar temprano al
principal concierto deportivo del planeta. Ello implica muchísimo esfuerzo y
duros entrenamientos. Ellas están conscientes y dispuestas.
Pero el camino hacia Atenas es bien escabroso y ya tiene como primer escalón
clasificar para los Campeonatos del Mundo de la Federación Internacional de
Natación (FINA), que contempla también al polo acuático, el clavados y el
nado sincronizado, los cuales acontecerán en el verano en la ciudad japonesa de
Fukuoka.
Subir a base de mucho coraje
Pablo Roger Cuesta tuvo durante muchos años la responsabilidad ofensiva
principal en el plantel del patio. Su estancia de casi 15 años en la selección
nacional coincidió con los años de gloria del polo masculino cubano, que se
mantuvo desde finales de los años ' 70 y hasta 1992 entre los primeros diez
equipos del mundo, incluidas varias incursiones entre los cinco de arriba.
Hoy el ex delantero es el director técnico del equipo, auxiliado por otro
grande que brilló a nivel continental en los años ' 60 y ' 70, el ex hombre-poste
Jorge Rizo. Según el criterio de Pablo Roger el equipo está jugando bastante
bien, con el handicap de que no puede constituir un exacto medidor el hecho de sólo
jugar entre sí, particularmente porque entre ellos se conocen de memoria como
juega cada cual.
"Comenzamos este nuevo ciclo olímpico —indica— haciendo énfasis en
los elementos técnico-tácticos, entre ellos uno tan decisivo como el
aprovechamiento de las situaciones de superioridad numérica. También hemos
trabajado con fuerza la reacción de la defensa ante el contraataque del rival,
la movilidad del balón para desajustar la defensa contraria y como apoyar al
portero nuestro cuando nos expulsan a un jugador."
Pablo Roger no cesa en su optimismo, apoyado en el magnífico estado físico
del colectivo, de la calidad técnico-táctica de los jóvenes que han ingresado
a la preselección y del aumento de la masa muscular (elemento clave en el juego
fuerte) de los jugadores; pero no pierde de vista detalles que deben pulir u
otros que pueden afectar al conjunto a partir de ahora:
"Respecto al equipo que obtuvo la plata panamericana en Winnipeg'99,
este presenta una ligera disminución en la estatura promedio y lógicamente
cuenta con muchos jugadores con escasa o ninguna experiencia internacional.
"Hemos tenido que improvisar en una posición tan importante como la del
hombre-poste. Hacia ella trasladamos al zurdo camagüeyano Ronald Agramonte, de
fuerte complexión y mucho futuro (apenas tiene 22 años), pero que se desempeñaba
como delantero. Las habilidades que él posee y la asimilación que muestra del
trabajo específico de la posición nos inspira confianza en un jugador que sólo
archiva en su dosier la participación como titular en el Mundial juvenil de
1997 efectuado en La Habana.
"Lo ayudará en esa tarea difícil —los hombres-postes son severamente
gardeados por los contrarios— el cienfueguero Ives González, muy buen tirador
de campo, pero que no posee las características ni el biotipo idóneo (sí lo
tiene Ronald) para ello, en particular sus brazos, que son más cortos que los
poseídos por los jugadores que tradicionalmente asumen ese rol. No obstante,
pensamos que el deseo y el coraje ayudan mucho, e Ives no defrauda en ese punto
vital."
Los resultados del último test pedagógico antes de partir hacia tierras
quisqueyanas fueron muy estimulantes. El septeto regular tendrá como jugadores
claves al experimentado portero José Ángel "Bolondrón" Ramos (36 años
y 17 en el equipo nacional), que será apoyado por Yurismel Horta; al defensa
central Yoandy Comas, auxiliado por Ernesto Díaz y Riger Jiménez; a los
delanteros Amílkar Delgado, Carlos Ortega, Ernesto Cisneros y Juan Carlos
Barreras (también de 36 años y 15 en el plantel del país), secundados por los
hermanos Luis Ernesto Acosta y Yambur González Acosta; así como los ya
mencionados Ronald e Ives.
"Es muy importante —concluye Pablo Roger- conseguir la clasificación
para Fukuoka. Sería un gran incentivo y estímulo para los más jóvenes que
quedarán en casa: los porteros Gianni Lara, Cramer Corcho y Maikel Rodríguez,
así como los jugadores de campo Yoandro Díaz, Yoandry Andrade, Fernando Ramírez
y Alexánder Muñoz, todos en edad juvenil menos este último. El fogueo
internacional sigue siendo nuestro principal déficit. Vamos ya por diez meses
sin topar.
"Otro evento importante que nos reportaría mucho es la venidera
Universiada, que acontecerá en Beijing, China, y en la cual únicamente no podrían
intervenir por su edad —mínimo de 27 años— ni Ramos ni Barreras. Pero en
Atenas estaremos."
Veloces, pero efectivas brazadas contra el tiempo
Si arduo será el camino para los muchachos, no menos pedregoso lo es para
las chicas que dirige Francisco Trueba y que no tienen otra alternativa que
eliminar la distancia que las separa de Brasil, o más importante aún: impedir
que se haga mayor si no hacen acto de presencia en la arena internacional.
Varios aspectos son esenciales desde el punto de vista de Trueba, antes de
aspirar a mayores éxitos: "Las jugadoras han elevado su nivel técnico, táctico
y físico. Las cinco que perduran de Winnipeg'99, donde perdimos 4-3 con las
brasileñas en la discusión del bronce, han inculcado muy bien el espíritu de
victoria en un colectivo sumamente joven y de futuro".
"Todas las preseleccionadas actuales deben transitar el ciclo olímpico
y continuar hacia el próximo, lo cual nos permite trazar estrategias a corto y
mediano plazo. Ahora Estados Unidos y Canadá, clasificados ambos para Fukuoka,
nos resultan algo distantes; pero el tramo debe acortarse a base de mucha
entrega en los entrenamientos, o sea horas dentro del agua, y, sobre todo,
buscar topes con equipos foráneos.
"A Brasil podemos disputarle la plaza para el Mundial de este año, mas
tenemos que evitar que se nos aproximen elencos como Colombia, Argentina, Puerto
Rico y Venezuela que también avanzan a nivel centrocaribeño y panamericano. Si
por fin debuta la rama femenina en los Juegos Centroamericanos de San
Salvador'2002, es nuestro propósito obtener el oro, así como luchar por una
medalla en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo'2003.
Según detalla este carismático y dedicado entrenador las cubanitas exhiben
hoy mayor variedad en las acciones ofensivas y defensivas, más rapidez, mejor
reacción ante el contraataque del rival. Igualmente controlan con precisión el
balón y evitan el tiro a puerta sin tener una real posibilidad de gol. Gracias
al intenso quehacer dentro de la piscina para contrarrestar la ausencia de roce
internacional, se aprecia en ellas mayor creatividad y habilidades con el balón.
Físicamente son más fuertes y el promedio de estatura aumentó de 1,57 m en
Winnipeg 99 a 1,70 en estos momentos.
"Internamente —agrega Trueba— nos queda desarrollar regularmente el
torneo nacional juvenil, pues un 50 o 60 por ciento de las muchachas que
intervienen en los juegos escolares se pierden por no existir esa competencia, y
ello atenta contra la formación de la necesaria cantera. Si no se implanta en
breve, seguiremos dependiendo de una bolsa muy reducida de jugadoras."
El actual equipo dependerá en los próximos compromisos internacionales de
las cinco jóvenes veteranas que intervinieron en los pasados juegos
panamericanos: Sheila Gómez (portera), Olga Soler (poste), Yanelis Andreu
(capitana y defensa central) y las delanteras Lisandra Frómeta y Danay Gutiérrez,
a quienes se suman otras dos magníficas escopeteras de apenas 20 años: Hirovis
Hernández y Katia Fabié, y una tercera atacadora, Dania Buján, poseedora de
brazos muy potentes y bien espigada (1,81 m) que recién llegó al equipo y debe
estar apta para mayores responsabilidades para el verano de este año.
A nivel del área centroamericana y caribeña, y quizás continental, no
albergo dudas de que se pueden conquistar lauros inmediatos o mediatos en el
polo acuático femenino cubano, pero, ¿estar en Atenas me parece demasiado
ambicioso? Logré tentar a Trueba para una rápida respuesta: "Sólo
precisamos de algunos topes cada temporada y tiempo para que las muchachas
cumplan años junto a nosotros. Después veremos qué pasa, pues no puedes
olvidar que los equipos femeninos cubanos de casi todos los deportes se crecen
como pocos saben hacerlo".