| Cuba en camino hacia Sydney 2000 AIN/ Septiembre '99
El deporte cubano, que cada día gana más prestigio internacional,
acaba de iniciar otra etapa de desvelos a poco más de once meses del comienzo en la
isla-continente, Australia, de las últimas olimpiadas del siglo XX y de este milenio.
Aunque el proceso preparatorio para la fiesta estival del
15 de septiembre al primero de octubre del 2 000 arrancó bastante tiempo antes entre los
atletas de la mayor de las Antillas, los especialistas locales dan ya el engrase
definitivo a la maquinaria a poco menos de un año de la cita.
Los últimos acontecimientos en el mundo deportivo para los
cubanos, especialmente en los juegos continentales de Winnipeg, Canadá, y en el mundial
de boxeo de Houston, en Estados Unidos, hacen que localmente se tomen medidas extremas
para que sus atletas lleguen al evento al tope de sus aptitudes y actitudes.
El solo anuncio de que los criollos arribarán a Sydney con
adelantadas pruebas de dopaje -para lo cual incluso servirá el proyectado centro
especializado de La Habana si para esa fecha estuviera concluido- y el recién clausurado
curso para directores de béisbol, son atisbos de lo que se hará aquí para evitar
desagradables sorpresas.
Falsas acusaciones en Winnipeg de dopaje contra el atleta
insigne de la isla Javier Sotomayor y tres pesistas, y la fuerte resistencia a los
peloteros cubanos por parte de jugadores profesionales de doble y triple A conllevan que
los estrategas del deporte en la isla aprieten clavijas.
Las primeras, resultado de maniobras anticubanas,
provocaron el repudio de un pueblo que conoce la honradez de sus deportistas, mientras la
baja producción de los toleteros del patio y las derrotas frente a Canadá y EE.UU. en la
fase eliminatoria del béisbol panamericano preocuparon y el curso recién terminado tiene
por objetivo tratar a tiempo posibles fisuras
Considerada de las más fuertes del orbe, la escuadra
antillana tendrá en breve otra prueba frente al béisbol rentado, la copa
intercontinental, que coincidentemente acogerá en noviembre Sydney.
Como el campeonato nacional, que justamente se inicia en el
penúltimo mes del año, será la cantera de la que saldrán los concurrentes locales a la
última fiesta deportiva planetaria del siglo, esa serie adquiere importancia suprema.
Es por eso que el curso para directores de equipos cargó
la mano en el aspecto técnico del béisbol moderno.
Ese se encuentra entre los deportes colectivos ya
clasificados para Sydney, junto al voleibol masculino, el baloncesto femenino y el
balonmano masculino, mientras otros como el fútbol inician el camino en pos del boleto.
Desde ya, centenares de especialistas ponen en tensión
conocimientos, inteligencia y corazón para lograr gratas sorpresas en Sydney, como
anunció Humberto Rodríguez, titular cubano de deportes, al inaugurar oficialmente la
preparación para cerca de 600 atletas de la isla, ubicada en octavo lugar en la última
cita olímpica, en Atlanta.
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