| Haití
en la fiesta del fuego
(Redactó Sonia Franco)
Con
la revolución haitiana a finales del siglo dieciocho, una
oleada migratoria de franceses con sus esclavos arribó a
Cuba, principalmente a la parte oriental.
El hecho tuvo gran influencia en la vida económica y social
de la región. Luego llegaron muchos braceros de Haití
y solamente en el primer tercio de la pasada centuria fueron 5 000
los que se asentaron en colonias cañeras y formaron sus comunidades.
Aún hoy sus descendientes mantienen vivas muchas de las costumbres
y creencias religiosas haitianas, principalmente el vudú.
Precisamente, el pasado primero de enero se cumplió el bicentenario
de la independencia de Haití. A ese acontecimiento tan importante
y su cultura está dedicado el Festival del Caribe.
La
haitianidad en el oriente cubano
Las
comunidades haitianas se caracterizan por mantener la unidad familiar.
Sus descendientes conservan la lengua materna que es el cróele
formando así un área de bilingüismo.
Esas características se muestran en este Festival del Caribe
del tres al nueve de julio en Santiago de Cuba, en el que participan
numerosos grupos musicales- danzarios portadores de la cultura franco-haitiana.
En ese contexto, Barrancas, del municipio santiaguero de Palma Soriano
recibirá el premio internacional Casa del Caribe.
Mención especial merecerá la agrupación Tumba
Francesa, creada en el barrio Los Hoyos, donde se mantiene desde
que se asentaron allí los esclavos haitianos. Recientemente
la UNESCO declaró a dicho baile Patrimonio Intangible de
la Humanidad.
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