| Televisión
cubana: sin miradas complacientes
(Por:
Ileana González)
Mover
las palancas de atracción de un público tan heterogéneo
como el que sigue la televisión NO es tarea nada fácil,
sobre todo si –como en la nuestra- hay que perfilar una programación
sustentada en valores escenciales para el ser humano.
Mientras en el mundo proliferan espacios televisivos que priorizan
el sensacionalismo, el morbo y la trivialidad, en Cuba se confiere
al principal medio de comunicación masiva una responsabilidad
medular, tanto en nuestra batalla de ideas como en los afanes por
promover una cultura general integral en la población.
Los directivos del Instituto Cubano de Radio y Televisión
reconocen aciertos –y también insuficiencias- en este
año que termina. Sobre ambas cuestiones trataron con la prensa,
en uno de los útiles intercambios que yan van formando parte
de su estilo de trabajo.
UN
FESTIVAL NECESARIO
Todo
parece indicar que el próximo año se organizará
el Festival Nacional de Televisión. Más allá
de los premios a las mejores producciones del país, deberá
propiciar enjundiosos debates que permitan encontrar –como
expresa Daniel Diez, vicepresidente del ICRT- caminos de unión
en pos de la calidad en el medio.
Además, para el dos mil cuatro deberá disponerse ya
de una revista digital de la radio y la televisión cubanas.
El año que casi concluye deja a favor la sistematicidad de
los cuentos y teatros, la continuidad en el espacio “Aventuras”,
la ampliación de la programación de los telecentros
y la variada cobertura deportiva.
Habría que añadir la trasmisión de más
de sesenta conciertos y galas artísticas, la inclusión
del programa “Documentales en premier” y la exhibición
de relevantes materiales fílmicos.
PUNTOS
DÉBILES
Un
recuento de lo ofrecido por la Televisión Cubana durante
este año también deja insatisfacciones. Así
lo reconoce Ovidio Cabrera, vicepresidente del ICRT, y menciona
entre ellas la interrupción de la secuencia de telenovelas
o teleseries cubanas, por problemas organizativos.
Aclara que ya en enero deberá restablecerse la continuidad,
cuando se trasmita la serie “El jardín de los helechos”,
dirigida por Armando Toledo, y escrita por Gerardo Fernández.
Le seguirá la telenovela “Destino prohibido”,
con dirección de Xiomara Blanco y que en enero entrará
en su fase de edición.
Después le correspondería el turno a otra propuesta
de Maité Vera: “Al compás del son”, que
dirigirá Rolando Chiong. Ovidio Cabrera admite como otros
puntos débiles de este año la programación
humorística y el espacio dedicado al policiaco cubano.
EN
PROYECTO
“A
la programación del domingo le falta una buena revista musical-humorística
en su horario nocturno estelar”, comenta Ovidio Cabrera, Vicepresidente
del ICRT e informa que ya la directora Gloria Torres graba “El
expreso”, con Albertico Pujol como animador.
“También pretendemos incorporar un programa de participación,
que se llamará “La familia más...”, precisa
Ovidio Cabrera, e indica que las estrategias de trabajo están
dirigidas igualmente hacia un mejor diseño de los tres canales
televisivos.
La influencia social de la televisión obliga a tener siempre
las fuerzas en tensión. Para NO confundir lo popular con
populismo. Para que, paso a paso, vaya ganando espectadores más
exigentes y cultos. A eso se aspira en nuestro país. Y si
se aúnan fuerzas y voluntades, mejor.
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