Reconocido a nivel internacional como "el tercer descubridor de
Cuba", por sus valiosos aportes a la identidad y la cultura
nacionales, Don Fernando Ortiz tiene entre sus múltiples facetas, una
poco conocida a nivel público.
Hacemos referencia a su labor cultural como hispanista y dentro de
ella como fundador y
director de la institución "Hispano-Cubana de Cultura", uno
de los centros más activos en la vida intelectual habanera desde la
tercera década del siglo XX hasta principios de los años 50.
La labor de "culturación popular", uno de los propósitos
del gran polígrafo cubano, le llevó a Don Fernando Ortiz a fundar esa
institución el 12 de noviembre de 1926, asistido por un grupo de
personalidades.
Solidaridad
con la República española
La institución Hispano Cubana de Cultura no quedó limitada a las
relaciones culturales entre España y Cuba, pues las extendió a temas
universales sin prejuicios de raza, religión o credo político.
En el ámbito español, la institución acogió en su tribuna a los más
preclaros talentos de la España de aquellos años, algunos de ellos ya
exiliados por la Guerra Civil de 1936 al 39.
Gregorio Marañón, Juan Ramón Jiménez, Fernando de los Ríos y María
Zambrano, son buen ejemplo. Años anteriores al conflicto
hispano, Federico García Lorca fue uno de los conferencistas.
La labor de la Institución alcanzó mayor amplitud en 1936 al fundarse
su revista mensual "Ultra". Divulgadora de las actividades
culturales tanto nacionales como de la península ibérica.
Promotora
de las artes y las letras
La institución Hispano-Cubana de Cultura, fundada y presidida por Don
Fernando Ortiz desde 1926 a 1947, desarrolló una importante promoción
cultural que abarcó desde la cinematografía, las artes plásticas y la
música.
Fue un aporte que puso al día a los sectores intelectuales del país
sobre temas de interés novedoso. Y no solo mediante la tribuna de la
Hispano-cubana (desde los teatros Martí, Campoamor, Principal de la
Comedia, entre otros) y también mediante su programa radial, de 1 936 a
1947, que dirigió José
Antonio Portuondo.
Sin olvidar la presencia
que tuvo la mujer en las tareas de la institución, donde se destacaron
Elena Mederos, Sarah Isalgué, Edith García Buchaca y Mirta Aguirre.