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Venezuela en el lente y
el pincel
Jorge Valiente, fotorreportero del
periódico cubano Granma, deja plasmada la realidad del país
bolivariano tras el desastre climatológico de finales de 1999, cuando
el mundo se aprestaba a celebrar la llegada de una nueva centuria
Por:
Roger Ricardo Luis
Jorge Valiente López recién inauguró
una exposición muy personal. No quiso estridencias ni actos
comunicativos. Prefirió la modesta sala del Combinado Poligráfico
Granma, donde tienen su sede los diarios más importantes del país, a
la vista de sus colegas del gremio, de su familia y de los amigos, para
llevar allí 24 fotos y 24 pinturas de agua que integró en el sugerente
título de "48 entre 2", en evidente alusión al
aniversario de esa fecha simbólica para los cubanos que es el 26 de
Julio, Día de la Rebeldía Nacional.
Ese es su homenaje a Venezuela, adonde
llegó a principios del 2000 como fotorreprtero del periódico cubano Granma,
para recoger con el lente la tragedia de un país en la crisis del
desastre natural más grande de su historia, mientras el mundo se
ilusionaba con la apertura del nuevo milenio. Para quienes vivieron la
tragedia y sus secuelas, los días no fueron glamorosos.
En sus inicios como fotógrafo, pocos
imaginaron que en aquel hombre había un artista. Jorge Valiente López,
obstinado autodidacta, perseverante creador, se lanzó a la fotografía
para demostrar que una golondrina sí hace verano. Y para suerte
nuestra, nos ha prodigado muchas golondrinas y muchos veranos.
Y digo esto porque la fotografía es el
arte de la oportunidad, pues quien está detrás del visor debe tener la
suficiente sensibilidad, talento y responsabilidad para captar un
instante irrepetible.
Así lo ha demostrado cotidianamente en
las páginas del diario Granma. El Ballet Nacional de Cuba tiene
en él a uno de sus mejores cazadores de imágenes desde 1964. El ballet
Carmen está atrapado en una exposición personal antológica, como la
célebre bailarina Alicia Alonso, encarnando a Giselle, en un libro que
le ha dado la vuelta al mundo y en el cual hay unas veinte fotos de este
autor.
Decir entonces que la fotografía es un
golpe de suerte sería negarle su condición de arte. Con la
inauguración reciente de la exposición "48 entre 2",
asistimos a la confirmación de que detrás de la lentilla hay un
artista que asume con espontaneidad y rigor la expresión creadora de la
visualidad, mediante la conjugación de la fotografía y la pintura como
un Fénix poco común.
Cuando llegó a Venezuela poco tiempo
después de la catástrofe natural se lanzó a conquistar el tiempo que
tenía en desventaja. De Chuspa, un humilde pueblo de pescadores al este
del estado Vargas, pasando por la desvastada ciudad colonial de la
Guaira, hasta lo alto de Carayaca, al oeste, no perdió oportunidad para
captar cada detalle de una desgracia que aún se erigía en luctuoso
monumento. Y también recogió hasta el detalle el testimonio del
mensaje de aliento y solidaridad que llevó el personal de la salud
cubano.
Después, en su poco tiempo libre, le
vimos absorto, con sus pinceles y colores, en el lógico parto natural y
fecundo de la pintura, escoltado por la inmensidad azul del Caribe y la
majestuosidad inigualable de la cordillera del Ávila.
Pronto advertimos que no había
desdoblamiento entre el Valiente fotorreportero y el Valiente artista
plástico, sino una continuidad que se transparenta y funde mediante el
sentido de la iluminación, la armonía, el encuadre, la composición,
la provocación de las formas y su nexo vivificante con los colores.
Ahí encontramos, justamente, la
dimensión de este artista singular que, inmerso en la realidad, busca
con el ojo, capta y reproduce por la vía del lente y del pincel el
mágico aliento de la emoción, la reflexión y el goce estético.
Esta labor de orfebre ahora va recogida
en una exposición que es apenas una muestra de la obra de Valiente,
quien a no dudarlo, sin estridencias y con la humildad perseverante de
los auténticamente grandes, y sin acudir a la gran escena, con su labor
cotidiana enriquece la tradición de la fotografía cubana y se ha
ganado un lugar dentro de ella.
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