| Curiosas
consideraciones
Por
Iván Becerra
La
jueza Joan Lehnard denegó las dos mociones que habían
sido presentadas por los letrados en la Corte del Distrito Federal
de Miami, en una nueva maniobra que agrega más sombras al
escandaloso proceso en el que fueron condenados los cinco héroes
cubanos prisioneros políticos en Estados Unidos.
En
opinión de Leonard Weinglass, abogado de Antonio Guerrero,
la magistrada había tomado, desde mucho antes, la decisión
de rechazar los textos legales. Curiosamente, utilizó los
mismos términos que la Fiscalía para expresar el supuesto
parecer de la Corte.
Subrayó,
además, que carece de jurisdicción respecto a algunos
puntos. Los juristas, sin embargo, están claros en que Lehnard
tiene toda la jurisdicción del mundo para determinar que
el juicio se efectúe de nuevo, en otra sede (no en Miami)
y que sea liberada la documentación relativa al proceso,
sometida a la Ley de Procedimiento de Información Clasificada
(CIPA).
Intentan
borrar la verdad
El
gobierno de Estados Unidos está haciendo todo lo que puede
para enterrar el caso de Gerardo Hernández, Ramón
Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René
González. Mientras la gran prensa norteamericana asume disciplinadamente
la orden de silencio que le han impuesto, a Fernando González
Llort intentan arrebatarle su identidad.
Le
dicen en la cárcel que él no se nombra Fernando González
Llort, sino Rubén Campa, que es el nombre bajo el cual actuaba
como agente contra el terrorismo. Y por eso le escamotean la correspondencia,
y hasta las visitas.
Olga
Salanueva y Adriana Pérez, respectivas esposas de Gerardo
y René, no han recibido visas para entrar a Estados Unidos
y visitarlos en la cárcel.
No
hay precedente respecto a las violaciones que se cometen contra
esos cinco hermanos. Mientras, los verdaderos terroristas, eufóricos,
caminan libres por las calles de Miami.
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