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Terrorismo desde
el Norte
Por:
Iván Becerra
La población de Cuba
es, posiblemente, 25 veces menor que la de Estados Unidos. Sin embargo,
el número de muertos, heridos y mutilados que ha sufrido este país
por ataques terroristas provenientes del Sur de la Florida es mayor
que la cifra de víctimas por los atentados del 11 de septiembre.
La ciudad de Miami
es, desde hace decenios, una base de operaciones de peligrosísimos
grupos armados que no sólo han agredido a Cuba, sino a otros 24
países.
Gerardo Hernández,
Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González,
luchadores cubanos por la paz, vigilaban, a riesgo de la vida, las
acciones de esos grupos.
Arrestados por el Buró
Federal de Investigaciones, fueron condenados a cuatro cadenas perpetuas
y 77 años de prisión, tras un juicio en el que se violaron preceptos
legales básicos vigentes en Estados Unidos durante más de dos siglos.
Cuando disfrutamos
la alegría de nuestros hijos y nietos en el inicio del curso escolar,
en escuelas nuevas construidas por las manos humildes de este pueblo,
recordamos que precisamente los niños han sido un blanco preferido
de los terroristas de Miami.
La epidemia de dengue
hemorrágico nos costó la vida de 101
menores. Es imposible olvidarlo. Como tampoco podemos olvidar
que incendiaron un círculo infantil en el que se encontraban 600
niños.
La mafia anticubana
siempre ha tratado de impedir que este país adquiera alimentos y
medicamentos necesarios para hacer crecer felices y sanas a las
nuevas generaciones.
Contra ese tipo de
terroristas actuaban Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René. Pensemos
en ellos mientras observamos la vida que crece a nuestro alrededor,
incluidos los pequeños y saltarines pasos de esos alegres cubanos
que comienzan ahora su vida escolar.
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