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Héroes de
todos los tiempos
Por
Iván
Becerra
Al
igual que los asaltantes a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel
de Céspedes, en 1953, los cinco héroes cubanos prisioneros
políticos del imperio se prepararon con tenacidad y en silencio
para cumplir una extraordinaria misión a favor de su pueblo.
Cada
generación de jóvenes ha hecho lo suyo en la historia
de Cuba. Gerardo Hernández, Ramón Labañino,
Antonio Guerrero, Fernando González y René González
viajaron a Estados Unidos con el único objetivo de infiltrarse
en los grupos terroristas anticubanos, que actúan impunemente
en el sur de la Florida, para proteger a su pueblo y también
al pueblo estadounidense.
La
acción del Moncada falló al perderse el factor sorpresa.
Los jóvenes revolucionarios fueron apresados y, una gran
parte, asesinados. La tiranía imperante no dejaba de insultarlos
y vejarlos para disminuir su estatura moral ante la población.
Gerardo,
Antonio, Ramón, Fernando y René, apenas fueron arrestados,
sufrieron de inmediato el calificativo de espías, que se
identifica con hechos que nada tienen que ver con la labor que ellos
realizaban.
El
Buró Federal de Investigaciones y la prensa anticubana de
Miami saben que la palabra espía, asociada a oscuros personajes
en la subcultura norteamericana, abarca acciones encubiertas de
un gobierno contra otro, trabajo sucio de capa y espada.
Pero,
poco a poco, la verdad se abre paso, y casi diariamente surgen comités
para exigir la libertad de los jóvenes cubanos luchadores
contra el terrorismo.
Ellos, igual que los asaltantes a los cuarteles Moncada y Carlos
Manuel de Cépedes, jamás se rindieron, se enfrentaron
victoriosamente a sus captores en la corte judicial, llevan la cárcel
injusta con dignidad y heroísmo, y serán liberados
por el honor, la justicia y la fuerza del pueblo.
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