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Un
mes de evocaciones y esfuerzos
Por
Iván Becerra
Julio no es un mes
cualquiera para los cubanos. Es un período lleno de recuerdos. Por
estos días, en 1953, jóvenes encabezados por Fidel Castro y Abel
Santamaría daban los toques finales a los asaltos a los cuarteles
Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
Abel era un joven alegre
y sensible. Melba Hernández, heroína de aquella gesta, lo ha evocado
repetidamente. Ellos pertenecían a una generación privilegiada que
conformó las bases de la libertad definitiva de Cuba.
Casi medio siglo después,
Washington amenaza a 60 países (entre ellos, el nuestro) con agresiones
militares intempestivas. El pueblo de Cuba, opuesto a la práctica
injerencista, guerrerista y expansionista de Estados Unidos, le
ofreció al pueblo norteamericano un homenaje por el aniversario
de la proclamación de la independencia de Estados Unidos.
El
30 de julio de 1958 fue asesinado el revolucionario santiaguero
Frank País. Quienes lo mataron, nunca podrían comprender la inteligencia,
el valor y la grandeza de su corazón.
Frank,
maestro de profesión y de alma, acompaña la realidad de los sueños
y los esfuerzos de la Revolución en la educación y la cultura. Los
asesinos de Frank son los mismos que capturaron y sometieron a prisión
y a destierro, en Estados Unidos, a Gerardo Hernández, Antonio Guerrero,
Ramón Labañino, Fernando González y René González, cinco héroes
cubanos luchadores contra el terrorismo.
Los torturadores y pandilleros anticubanos de ayer y de hoy sienten
el mismo odio especial por los jóvenes revolucionarios. Cuba lo
sabe. Cuba conoce el tipo de enemigo que tiene enfrente. El mes
de julio ha llegado, con su calor y su carga de grandes y heroicas
evocaciones.
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