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Cuestión
de principios
Por
Iván Becerra
Mafiosos
del pugilismo trataron de sobornar a boxeadores cubanos que ganaron
en Kazajastán la más reciente Copa Mundial por Equipos.
Un joven de los pesos máximos, Michel López, rechazó
una oferta de 5 000 dólares para que "perdiera"
ante el ídolo local Mukhtarkhan Dildabekov, medallista de
plata olímpico.
Michel,
de 25 años de edad, oriundo de la Isla de la Juventud, no
sólo rechazó la deshonesta proposición, sino
que venció en la final a Dildabekov con resultado de diecisiete
puntos por tres.
Es
decir, una paliza, como para que no quedaran dudas. Muchos recordamos
cuando el gran Teófilo Stevenson, el mejor peso completo
amateur del mundo en su época, despreció un millón
de dólares que le ofrecieron para que pasara al profesionalismo.
En
43 años de Revolución son muchos los deportistas,
científicos, artistas, periodistas, funcionarios y obreros
cubanos que han asumido similar actitud.
En
el mundo actual, transido por la ambición y la hipocresía
de gobiernos e individuos, la corrupción es una epidemia.
Washington trata de ocultar la conducta de los cinco héroes
cubanos prisioneros políticos en Estados Unidos, quienes
asumieron la prisión injusta y el destierro infame, en vez
de traicionar a su patria mediante un "ventajoso acuerdo"
con el FBI.
Gerardo,
Antonio, Ramón, Fernando y René, condenados por la
rabia y la frustración de los enemigos del pueblo de Cuba,
son cada día más libres en el corazón de cada
uno de sus compatriotas.
Estuvieron
presentes en el respaldo de millones de cubanos al Proyecto de Modificación
Constitucional. Y en la actitud del boxeador Michel López,
quien sigue lanzando golpes certeros de amor y patriotismo en su
casa, en su barrio, en la Cuba noble, inmortal y socialista que
le legaron sus padres.
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