| EN CUBA Una flora admirable
Por Marta Gómez Ferrals
De los dones con que
nos regaló la naturaleza, la flora de Cuba es uno de los más admirados por compatriotas
y foráneos. No conozco a nadie insensible al verdor profundo de nuestras montañas y
sabanas, cuando la lluvia es pródiga, ni al restallante colorido de las flores cubanas,
entre las cuales hay especies raras y muy bellas.
La flora cubana cuenta con unas 6 mil
especies y, de éstas, más del 50% son endémicas o propias de nuestra tierra. Las
especies endémicas son más abundantes en la región oriental, donde se han clasificado
más de mil 800. La región de Moa, emporio minero de gran importancia económica, es
también una suerte de Edén o Jardín de las Maravillas desde el punto de vista
botánico.
Aunque ello pueda resultar discutible,
sobre todo para los científicos, se considera que la región de Moa, al norte de la
provincia de Holguín, es la más antigua de la isla. Llamada "jardín de Cuba"
por los botánicos, muestra una flora rica en especies y allí viven las plantas
más antiguas del país, como, por ejemplo, la Fracaena Cubensis.
Se ha comprobado que normalmente esa es la
zona más lluviosa de la isla, por lo que existe en ella un clima tropical húmedo,
bastante raro de encontrar en el resto del territorio cubano. Hay, además, diferentes
capas geológicas como serpentinas, calizas y estratos ígneos ácidos, sobre los cuales
han podido desarrollarse tipos de vegetación bien diversos y que resultan admirables.
En la región de Moa crecen bellos pinares
sobre suelos ácidos. Y en su parte central hallamos pluvisilvas, especial vocablo que
designa a la vegetación selvática, húmeda y tropical. 
Los especialistas han clasificado dos
áreas fundamentales para estudiar la flora cubana: la Occidental, que
abarca las sierras del Rosario y de los Órganos y el Pan de Guajaibón, y la Oriental,
donde se sitúan las serranías de Nipe, Cristal, Baracoa, Moa y el gran macizo montañoso
de la Sierra Maestra.
En las elevaciones de la zona oriental la
flora es clasificada, generalmente, como tropical, mientras que en Occidente, sobre todo
en Pinar del Río e Isla de la Juventud, la vegetación es considerada sub-tropical, con
mayor número de especies endémicas.
En esa zona occidental de la isla hay
especies cubanas como las cuatro ya conocidas de pino, pero que no son consideradas
tropicales. También crece el llamado encino de Pinar del Río.
La Sierra del Rosario, en esa
parte del país, es considerada reserva de la biosfera, tras un concienzudo trabajo de
reforestación iniciado en la década de los '80. La flora nacional cuenta allí con un
reservorio muy especial.
En Cuba, además de las especies
endémicas, existen otras procedentes de las Antillas, México, América Central, de la
franja sur de Estados Unidos y de Sudamérica. Muchas se han adaptado tan bien a nuestro
clima que hemos llegado a creerlas nuestras. Ello prueba la generosidad de la naturaleza,
que debemos procurar merecer siempre.
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