Hitos de la ciencia Por Alberto Ajón
Nicolás Copérnico se hallaba a las puertas de la muerte
en 1543 cuando recibió de manos de su editor un ejemplar de su obra cumbre, Las
revoluciones de los orbes celestes. Los estudios del astrónomo polaco generaron el
sistema heliocéntrico, desplazando a la Tierra del centro del Universo y atribuyéndole
tres movimientos: uno de traslación alrededor del Sol, otro de rotación diario y el
tercero de rotación sobre su eje.
Ese mismo año, el italiano Andrea Vesalio publicó su obra
fundamental, De la estructura del cuerpo humano, donde ofrecía la primera descripción
científica de huesos y cartílagos, los ligamentos que los unen, los músculos que
influyen en cada movimiento y los nervios que intervienen. Vesalio creó así las bases
para una ciencia básica de la medicina: la Anatomía.
De la Tierra al Espacio
Un siglo después de las obras de Vesalio y Copérnico, en
1643, el explorador Abel Hansen descubrió Nueva Zelandia y Tasmania, mientras en la mente
del italiano Evangelista Torricelli -discípulo de Galileo- nacían la idea del barómetro
y el concepto del vacío por encima del mercurio.
Cincuenta años más tarde, en 1693, el astrónomo inglés
Edmund Halley, descubridor del famoso cometa, creó la primera tabla de mortalidad humana
para averiguar cuánto le quedaba de vida. Aunque Halley se equivocó (calculó que
viviría 24 años más y en realidad vivió otros 50), su invento sirvió a una ciencia
incipiente: la Demografía.
Otro salto de medio siglo, en 1793, nos lleva al
descubrimiento del erbio y el terbio, a la aleación de iridio y platino y al álgebra no
acumulativa. Mucho antes, Isaac Newton había descubierto las leyes de la gravedad
universal y de la descomposición de la luz.
Cada vez más rápido...
Hace ahora 105 años, en 1893, se puso a la venta la
primera calculadora de cuatro funciones, el ingeniero alemán Rudolph Diesel describió el
motor que lleva su apellido, y el químico Félix Hoffman ideó un remedio para la
artritis de su padre a partir del ácido-acetil-salicílico. Así nació el medicamento
más popular de esta época: la aspirina. Mendeleiev había creado la tabla de elementos
químicos y Carlos Darwin había enunciado la teoría de la evolución de las especies y
la luz eléctrica se hacía una realidad gracias al ingenio de Thomas Alva Edison,
mientras las primeras computadoras ocupaban habitaciones enteras.
Corriendo el siglo, Einstein concebía la Teoría de la
Relatividad, se abría paso el psicoanálisis, surgían la radio y la televisión. En 1943
los franceses Cousteau y Emile Gagnan inventaban la escafandra autónoma, que permitía
una total independencia del buzo bajo el agua y revolucionaba la biología marina, la
investigación oceanográfica y el submarinismo. En 1961, Yuri Gagarin realizaba el primer
vuelo orbital alrededor de la Tierra.
A estos hitos seguirían muy pronto, en distintos años, la
comunicación vía satélite, el primer viaje a la Luna, la prolongada estancia de
cosmonautas en estaciones en el cosmos, la TV por cable, el fax, el correo electrónico,
las computadoras personales y el sistema Windows, INTERNET y el video, los teléfonos
celulares, los robots y el sonar en la investigación marina, la teoría de los huecos
negros y la clonación, los CD y la biotecnología...Cada vez más inventos y
descubrimientos, cada vez más rápido...
Ahora, finalizando el siglo, en pleno auge de la
informática y a las puertas del nuevo milenio, cabe preguntarse qué deparará la ciencia
al hombre en los próximos 50 años...La respuesta es difícil, el deslumbramiento es
seguro.
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