
Crónicas sobre la
historia de la guerrilla que dirigió Ernesto Che Guevara en Bolivia
Por Roberto Varona Fleitas
Capítulo 18: "Nuevos enfrentamientos"
La necesidad de agua y el
imperativo de encontrar al grupo de la Retaguardia obligaba a las fuerzas comandadas por
el Comandante Ernesto Che Guevara a moverse constantemente por zonas desconocidas, sin
desaprovechar la ocasión de continuar el asedio contra los efectivos militares.
En el resumen de mayo, el Guerrillero Heroico subrayó:
"El punto negativo es la imposibilidad de hacer
contacto con Joaquín, pese a nuestro peregrinar por las serranías. Hay indicios de que
éste se ha movido hacia el norte."
Durante las dos últimas jornadas de ese mes, la Vanguardia
y el Centro de la columna guerrillera ocasionaron nuevas bajas y prisioneros a las
unidades combinadas de las divisiones Cuarta y Octava del ejército. El día 30, Che
ordena a Orlando Pantoja (Antonio), preparar una emboscada a orillas de un camino
recto, aparentemente trazado por grupos de prospección y explotación de petróleo.
Para esa misión también fueron asignados René Martínez
Tamayo (Arturo), Julio Luis Méndez (Ñato), Simón Cuba (Willy) y
Raúl Quipaya (Raúl). Che anotó:
"...me despertó un tiroteo en la emboscada. Pronto
llegaron las noticias: el ejército había avanzado y cayó en la trampa. Tres muertos y 1
herido parece ser el saldo (...) Nos retiramos a pie caminando los 12 kms. hasta el cruce
sin encontrar a Miguel en ese punto, tuvimos noticias de que el jeep se encangrejaba por
falta de agua. A unos tres kms. de allí lo encontramos: orinamos todos en él y con una
cantimplora de agua pudimos llegar hasta el punto máximo alcanzado, donde esperaban Julio
y Pablo (...)
"Estamos bajando: desde 750 mts. llegamos a 650
mts."
Al siguiente día, en la zona de Espino, los exploradores
se reencontraron con un viejo conocido de la región de Ñacahuasú, Gregorio Vargas,
hombre poco confiable para los revolucionarios.
El Guerrillero Heroico apuntó en su crónica cotidiana: "...aportó
buena información sobre las aguadas, las cuales sirvieron para recuperar el ánimo
dañado por la sed, y aportar alivio al motor del jeep, el cual finalmente tuvo que ser
abandonado por falta de combustible y nuevos recalentamientos (...)".
En medio de esos movimientos, se les presentó otra
oportunidad de ataque contra el ejército. Dos de sus camiones atravesaban por la zona, en
los instantes en que regresaban los exploradores con el agua y el cazador como guía. Che
acotó en su Diario:
"...y se les hizo una emboscada apresurada, tumbando,
al parecer, dos hombres. El Ñato, al fallarle la primera bala de salva de su granada
antitanque, le puso una de guerra y el aparato le explotó en las narices, sin hacerle
nada personalmente, pero destruyendo el tromblón. Seguimos retirándonos sin
hostigamiento de la aviación (...) El ejército dio un comunicado reconociendo un
subteniente y un soldado muertos en el día de ayer y atribuyéndonos muertos
"vistos". Mañana, tengo la intención de cruzar la línea férrea, buscando las
montañas."
Capítulos anteriores
Capítulo 17: "¡Cumplir y morir con la sencillez de los
héroes!"
Capítulo 16: "¡Antes fusilado!"
Capítulo 15: "Un hombre excepcional"
Capítulo 14: El Loro, decisión y entereza
Capítulo 13: "La separación"
Capítulo
12: "La primera sangre fue cubana"
Capítulo 11: "Germina la semilla de la aurora"
Capítulo 10: "El combate de Quebrada del
Ñacahuasú"
Capítulo 9: "Victoria sobre el silencio"
Capítulo 8
-"Comienza la guerra" |