
Lo que quieren es
el petróleo de Venezuela
La
Habana, septiembre 27.-
Ayer dije lo que haría si yo fuera venezolano, expliqué
que los pobres eran los que más sufrían con las catástrofes
naturales y razoné por qué. Más adelante añadí:
"…donde el imperialismo domina y la oligarquía
oportunista recibe una parte jugosa de los bienes y servicios nacionales,
las masas no tienen nada que ganar o perder y, al imperio, no le
preocupa un bledo las elecciones" y que "En Estados Unidos,
ni siquiera las elecciones presidenciales movilizan más del
50% de los que tienen derecho a votar."
Hoy
añadiría que, aún cuando en las mismas se elige
la totalidad de la Cámara de Representantes, una parte del
Senado y otros importantes cargos, no logran superar esa proporción.
Preguntaba
por qué, en cambio, emplean sus enormes recursos mediáticos
para tratar de hundir al Gobierno Revolucionario Bolivariano en
un mar de mentiras y calumnias. Lo que los yankis quieren es el
petróleo de Venezuela.
Todos
hemos visto en estos días electorales a un grupo de bastardos
personajes que, en compañía de mercenarios de la prensa
local escrita, radial y televisiva, llegan a negar incluso la libertad
de prensa en Venezuela.
El
enemigo logró una parte de sus propósitos: impedir
que el Gobierno Bolivariano contara con el apoyo de las dos terceras
partes del Parlamento.
El
imperio tal vez crea que obtuvo una gran victoria.
Pienso
exactamente lo contrario: los resultados del 26 de septiembre constituyen
una victoria de la Revolución Bolivariana y su líder
Hugo Chávez Frías.
En
estas elecciones parlamentarias la participación de los electores
se elevó al record de 66,45 por ciento. El imperio con sus
inmensos recursos no pudo impedir que el P.S.U.V., faltando 6 por
adjudicar, obtuviera 95 de los 165 miembros del Parlamento. Lo más
importante es el ingreso en esa institución de un elevado
número de jóvenes, mujeres y otros militantes combativos
y probados.
La
Revolución Bolivariana tiene hoy el Poder Ejecutivo, amplia
mayoría en el Parlamento y un partido capaz de movilizar
a millones de luchadores por el socialismo.
Estados
Unidos no cuenta en Venezuela más que con fragmentos de Partidos,
hilvanados por el miedo a la Revolución, y groseras apetencias
materiales.
No
podrán acudir al golpe de Estado en Venezuela como hicieron
con Allende en Chile y otros países de Nuestra América.
Las
Fuerzas Armadas de ese hermano país, educadas en el espíritu
y el ejemplo del Libertador, que en su seno incubó los jefes
que iniciaron el proceso, son promotoras y parte de la Revolución.
Tal
conjunto de fuerzas es invencible. No lo vería con tanta
claridad sin la experiencia vivida durante más de medio siglo.

Fidel
Castro Ruz
Septiembre
27 de 2010
3 y 24 a.m.
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