
El
imperio y el derecho a la vida de los seres humanos
La
Habana. octubre 28.-
¡Qué bárbaros!, exclamé cuando leí
hasta la última línea de las revelaciones del famoso
periodista Seymour Hersh, publicadas en Democracy Now y recogidas
como una de las 25 noticias más censuradas en Estados Unidos.
El
material se titula "Los crímenes de guerra del general
de Estados Unidos Stanley McChrystal" y fue incluido en el
Proyecto Censurado, elaborado por una universidad de California,
que incluye los párrafos esenciales de aquellas revelaciones.
"El
teniente general Stanley McChrystal, nombrado comandante responsable
de la guerra en Afganistán por Obama en mayo de 2009, fue
antes jefe del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC,
por su sigla en inglés), dependiente de Dick Cheney [el vicepresidente
de George W. Bush]. La mayor parte de la carrera militar de 33 años
del general McChrystal se mantiene clasificada [o sea, secreta],
incluyendo sus servicios entre 2003 y 2008 como comandante del JSOC,
unidad de élite tan clandestina, que por años el Pentágono
rehusó reconocer su existencia. El JSOC es una unidad especial
de ‘operaciones negras’ [asesinatos] de la Navy Seals
(Fuerzas Especiales de la Marina de Guerra) y Delta Force [Fuerza
Delta, soldados secretos del ejército para operaciones especiales,
que formalmente se llama ‘Destacamento-Delta Operacional de
Fuerzas Especiales (SFOD-D), mientras el Pentágono la nombra
como Grupo de Aplicaciones de Combate, CAG].
"El
ganador del premio Pulitzer de periodismo Seymour Hersh reveló
que la administración Bush operó un anillo ejecutivo
de asesinatos que dependía directamente del vicepresidente
Dick Cheney y que el Congreso nunca sintió ninguna inquietud
por indagar. Equipos del JSOC viajaban a diferentes países,
sin siquiera hablar con el Embajador ni el Jefe de la Estación
CIA, con una lista de gente que buscaban, encontraban, mataban y
se iban. Había una lista vigente de gente marcada como blanco,
elaborada por la oficina del vicepresidente Cheney. [...] Hubo asesinatos
en docenas de países del Oriente Medio y en América
Latina, afirmó Hersh. ‘Existe un decreto ejecutivo,
firmado por el presidente Ford en los años 70, prohibiendo
tales acciones. Esto no sólo contraría: es ilegal,
es inmoral, es contraproducente’, añadió.
"El
JSOC también estuvo implicado en crímenes de guerra,
incluyendo tortura de presos en sitios secretos ‘fantasmas’
(ghost) de detención. El Campo Nama en Iraq, operado por
el JSOC bajo McChrystal, fue una de tales instalaciones ‘fantasmas’,
ocultada al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y
acusada de algunos de los peores actos de tortura."
Oficialmente
instalaron al Mayor General en Fort Braga, Carolina del Norte, pero
era "un visitante frecuente del Campo Nama y de otras bases
de las fuerzas especiales en Iraq y Afganistán, donde tuvieron
asiento las fuerzas bajo su comando".
A
continuación se aborda un punto de especial interés,
cuando tales hechos entran en conflicto con funcionarios que, en
el cumplimiento de sus funciones, eran obligados a cometer hechos
que los enfrentaban abiertamente con las leyes e implicaban graves
delitos.
"Un
interrogador del Campo Nama describió que encerraban a los
presos en contenedores de barcos por 24 horas en tiempo de calor
extremo, luego los exponían al frío extremo mojándolos
periódicamente con agua helada, los bombardeaban con luces
brillantes y música ruidosa, los privaban del sueño
y les daban severas golpizas."
De
inmediato, se abordan las flagrantes violaciones de principios internacionales
y convenios suscritos por Estados Unidos. Los lectores cubanos recordarán
la historia narrada en los dos textos en que relato nuestras relaciones
con la Cruz Roja Internacional, a la que devolvimos el alto número
de prisioneros del ejército enemigo que cayeron en nuestras
manos, durante la defensa de la Sierra Maestra y la contraofensiva
estratégica posterior contra el ejército de Cuba,
entrenado y abastecido por Estados Unidos. Jamás un prisionero
fue maltratado, y ninguno de los heridos dejó de ser atendido
de inmediato. Esa misma institución, radicada en Suiza, podría
dar fe de aquellos hechos.
"El
Comité Internacional de la Cruz Roja es el cuerpo encargado,
por el Derecho Internacional, de supervisar el cumplimiento de los
Convenios de Ginebra y, por lo tanto, tiene derecho a examinar todas
las instalaciones donde se mantengan los prisioneros de cualquier
país en guerra o bajo ocupación militar."
"En
la explicación de por qué ningún otro medio
de prensa había cubierto esta historia, Hersh expresó:
‘Mis colegas en la prensa acreditada a menudo no la siguen,
no porque no quieran, sino porque no saben a quién llamar.
Si estoy escribiendo algo sobre el Comando Conjunto de Operaciones
Especiales, que aparentemente es una unidad clasificada, ¿cómo
la van a descubrir? El gobierno les dirá que todo lo que
escribo es incorrecto o que eso no pueden comentarlo. Es fácil
quedar desempleado por esas historias. Pienso que la relación
con el JSOC está cambiando bajo Obama. Ahora hay más
control’."
"...
la decisión de la administración Obama de designar
al general McChrystal como nuevo comandante responsable de la guerra
en Afganistán y la prolongación de la jurisdicción
militar para los detenidos de EE.UU. en su guerra al terrorismo,
encerrados en la prisión de Bahía de Guantánamo,
desafortunadamente son ejemplos de cómo la administración
Obama continúa siguiendo los pasos de Bush."
"Rock
Creek Free Press divulgó en junio 2010 que Seymour Hersh,
interviniendo en la Conferencia de Periodismo de Investigación
Global en Ginebra, criticó en abril de 2010 al presidente
Barack Obama y denunció que las fuerzas de EE.UU. están
realizando ‘ejecuciones en el campo de batalla’."
"‘Aquellos
que capturamos en Afganistán se están ejecutando en
el campo de batalla’, afirmó Hersh."
Al
llegar a este punto, la narración entra en contacto con una
realidad sumamente actual: la continuidad de una política
por el Presidente que sucedió al delirante W. Bush, inventor
de la guerra desatada para apoderarse de los recursos gasíferos
y petroleros más importantes del mundo en una región
habitada por más de 2 500 millones de habitantes, en virtud
de actos cometidos contra el pueblo de Estados Unidos por una organización
de hombres que fueron reclutados y armados por la CIA para luchar
en Afganistán contra los soldados soviéticos, y que
continúa disfrutando del apoyo de los más estrechos
aliados de Estados Unidos.
La
compleja e impredecible zona cuyos recursos se disputan, va desde
Iraq y el Oriente Medio hasta los remotos límites de la región
China de Xinjiang, pasando por Iraq, Arabia Saudita, los Emiratos
Árabes Unidos, Irán, y las antiguas repúblicas
soviéticas de Turkmenistán, Uzbekistán, Kazajstán,
Kirguistán y Tayikistán, capaces de abastecer de gas
y petróleo a la creciente economía de la República
Popular China y la industrializada Europa. La población de
Afganistán, así como una parte de Pakistán,
país de 170 millones de habitantes y poseedor de armas nucleares,
es víctima de los ataques de aviones sin piloto yankis que
masacran a la población civil.
Entre
las 25 noticias más censuradas por los grandes medios, seleccionadas
por la Universidad Sonoma State de California —tal como lo
viene haciendo hace 34 años—, una de ellas, correspondiente
al período 2009-2010, fue "Crímenes de guerra
del general Stanley McChrystal"; y otras dos se relacionan
con nuestra isla: "Medios ignoraron ayuda médica de
Cuba en terremoto de Haití" y "Todavía brutalizan
a los presos en Guantánamo". Una cuarta afirma: "Obama
reduce el gasto social y aumenta el militar".
Nuestro
Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, fue responsable
político de la Misión Médica Cubana enviada
a Pakistán cuando un destructor terremoto golpeó fuertemente
la ruda naturaleza del nordeste de ese país, donde extensas
áreas habitadas por la misma etnia, con igual cultura y tradiciones,
fueron arbitrariamente divididas por el colonialismo inglés
en países que después cayeron bajo la égida
yanki.
En
su discurso de ayer 26 de octubre, en el seno de la ONU, demostró
cuán excelentemente bien informado está de la situación
internacional en nuestro complejo mundo.
Su
brillante alegato de ayer y la Resolución aprobada por esa
institución, por su trascendencia, requiere una Reflexión
que me propongo elaborar.

Fidel
Castro Ruz
Octubre 27 de 2010
9 y 16 p.m.
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