El uso de la fitoterapia como forma de medicina
natural requiere de un soporte agrícola que garantice la obtención
de las plantas medicinales para esos fines.
Que hoy en Cuba se pueda acometer exitosamente la
siembra de las diferentes especies es posible gracias a la
investigación que acometió Rebeca Méndez González, especialista en
herbología del Laboratorio Provincial de Sanidad Vegetal, de la
provincia de Villa Clara, en la región central del país.
"El estudio comienza –nos cuenta- en 1986, a
solicitud de la agricultura en el territorio, con vistas a establecer
los huertos de plantas medicinales, que hasta ese momento sólo
estaban en jardines o en sus hábitat naturales, en áreas dispersas.
Era entonces preciso el conocimiento de los
factores que contribuyen al éxito o fracaso de la introducción a
cultivo de dichas especies".
Explica Rebeca Méndez –master en agricultura
tropical sostenible- que al tratar de cosechar en determinadas áreas
las plantas medicinales, muchas no se lograban, pues había
desconocimiento sobre ellas.
Por eso –expresa- nos dimos a la tarea de indagar
qué era lo que había que hacer para lograr su introducción a
cultivo. Así se realizó un estudio de cada una de las especies, sus
características, principales plagas y enfermedades y las malezas que
se les asocian.
Al tener todos estos elementos, se hizo posible la
transferencia a los cultivos de los llamados "historiales de
campo", o sea, la ejecución de chequeos periódicos in situ a
las plantas sembradas, valorando la incidencia de plagas y
enfermedades, lo que permite tomar medidas en el momento oportuno, en
especial controles biológicos, evitando los picos de tales
afectaciones".
Luego de introducidos los "historiales de
campo" para el cultivo de plantas medicinales, se implantaron las
"cartas tecnológicas". "Estas –señala Rebeca
Méndez- permiten programar todas las actividades, desde la
preparación del suelo hasta la cosecha de cada una de las especies,
así como valorar lo que se requiere para cada paso del proceso.
Además, todos los cultivos para su siembra
requieren de financiamiento y dichas cartas posibilitaron establecer
las fichas de costo de las plantas medicinales con vistas a obtener su
presupuestación bancaria.
Así podemos saber si el cultivo es rentable o no y
si proporciona ganancias. La conjugación armónica de estos factores
dieron lugar a normativas técnicas, mediante las cuales se garantizan
cosechas exitosas", subraya la experta.
La investigación de Rebeca Méndez persigue un
manejo integrado del cultivo de plantas medicinales. La experta del
Laboratorio Provincial de Sanidad Vegetal, de Villa Clara, afirma que
ello permite saber lo que se debe hacer antes de la plantación,
recién sembrada la planta, en su pleno desarrollo y durante el secado
y beneficio, lo cual garantiza obtener una droga de calidad.
"Para este trabajo –advierte- es vital el
vínculo y capacitación de los factores afines a la actividad, como
agricultura, fincas, huertos, círculos de interés, salud pública y
otros, para los que fueron elaborados materiales didácticos".
Este resultado fue premiado en Fórum de
agricultura urbana, evento de mujeres creadoras y constituyó un logro
del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente en 1999.