|
U n
encuentro Cumbre de la amistad cubano-rusa
Por Juan Emilio
Fríguls
La
visita oficial a Cuba del Presidente de la Federación de Rusia,
Vladimir V. Putin, cumplimentando una invitación del Presidente Fidel
Castro, culmina este domingo después de jornadas de actividades que
fortalecen los históricos vínculos de amistad que unen a las dos
naciones.
Así lo comprueban la
Declaración Conjunta firmada el sábado por ambos mandatarios y los
siete importantes acuerdos suscritos.
Esos convenios están
dirigidos a la estructuración de una política de desarrollo de
cooperación en distintas esferas, entre ellas la económica,
jurídica, diplomática, política y cultural.
A ello debe añadirse
que la presencia en la mayor isla de las Antillas del mandatario
euroasiático, mediante encuentros y visitas a centros de interés,
afianzó nuevos nexos de amistad y de conocimiento de la realidad
cubana, pese a la brevedad del viaje.
La estancia oficial en
Cuba de Vladimir V. Putin, en respuesta a una invitación del máximo
líder cubano Fidel Castro, se inició en la noche del pasado
miércoles, aunque el recibimiento oficial se realizó en una
brillante ceremonia protocolar en la Explanada de la Bandera del
Palacio de la Revolución en La Habana.
Allí, en unión de
Fidel, quien le dio la bienvenida oficial, el Jefe de Estado ruso
pasó revista a la guardia de honor, integrada por las tres armas al
mando del coronel Guerrero Ramos.
Seguidamente
se efectuaron las conversaciones oficiales en el Consejo de Estado,
donde la delegación cubana, presidida por Fidel, contó también con
la presencia del general de Ejército Raúl Castro, ministro de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y primer vicepresidente del
Consejo de Estado. La apretada
agenda de actividades de la delegación rusa incluyó después un
breve encuentro con la prensa.
La visita oficial del
Presidente Vladimir V. Putin a Cuba ofreció una buena ocasión para
someter a examen los avances registrados en el fomento de los
vínculos bilaterales durante el último decenio y definir su
desarrollo a corto plazo.
Esta oportunidad estuvo
presente en los encuentros con la alta dirigencia del Gobierno, entre
ellos con Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional del
Poder Popular (Parlamento cubano).
Como parte de la
intensa agenda de trabajo que desarrolló en Cuba, el mandatario ruso
colocó sendas ofrendas florales a José Martí y al mausoleo del
Soldado Internacionalista Soviético, visitó el Centro de Operaciones
Electrónicas, y acudió a la recepción ofrecida por Fidel Castro a
su delegación, entre otros actos.
Fueron días, en
resumen, de una exitosa visita a solo dos años de un siglo de
relaciones diplomáticas cubano-rusas.
Artículos anteriores
-Otro
rasero de Washington para los sionistas
-El
gran circo de las elecciones en Estados Unidos
-Derechos humanos en los Estados
Unidos: ¿Ley marcial en pequeña escala?
-Elecciones en Estados Unidos: la imagen se desmorona pulgada a pulgada
-Armas ligeras: la gran plaga
-Siglo nuevo, saldo viejo
-Los desplazados del Norte
-Un año de desastres
-Guerra contra Yugoslavia: los extraños vencedores
-El siglo de los desplazados
-El otro gran negocio
-¿Por
qué Yugoslavia y no Turquía?
-Mirando a fondo tras las bombas
-La Batalla por el Este de Europa
-Cuba en la avanzada educacional
-Mirando a fondo: ficciones a término de siglo
-Nuevas medidas de Estados Unidos: una acción con
fines subversivos
-Cuba por dentro: en beneficio de todos
-Ante una nueva maniobra yanki...Cuba no acepta limosnas
-Cubanos en el MIDEM Latino: Los oídos sordos de
Miami
-Estados Unidos, ¿un pedazo del Paraíso?
-La Florida hoy |