
La MINUSTAH y la
epidemia
La
Habana, diciembre 8.- Hace
alrededor de tres semanas se publicaron noticias e imágenes
de ciudadanos haitianos lanzando piedras y protestando indignados
contra las fuerzas de la MINUSTAH, acusándola de haber transmitido
el cólera a ese país a través de un soldado
nepalés.
La
primera impresión, si no se recibe información adicional,
es que se trataba de un rumor nacido de la antipatía que
toda fuerza de ocupación provoca.
¿Cómo
podía probarse eso? Muchos de nosotros no conocíamos
las características del cólera y sus formas de transmisión.
A los pocos días cesaron las protestas en Haití y
no se habló más del asunto.
La
epidemia siguió su curso inexorable, y otros problemas, como
los riesgos derivados de la contienda electoral, ocuparon nuestro
tiempo.
Hoy
llegaron las noticias fidedignas y creíbles de lo que realmente
había ocurrido. El pueblo haitiano tenía sobradas
razones para expresar su indignada protesta.
La
agencia de noticias AFP informó textualmente que: “El
renombrado epidemiólogo francés Renaud Piarroux dirigió
el mes pasado una investigación en Haití y llegó
a la conclusión de que la epidemia fue generada por una cepa
importada, y se extendió desde la base nepalí”
de la MINUSTAH.
Otra
agencia europea, la EFE, por su parte divulgó que: “El
origen de la enfermedad se encuentra en el pequeño pueblo
de Mirebalais, en el centro del país, donde los soldados
nepalíes asentaron su campamento, y apareció pocos
días después de su llegada, lo que prueba el origen
de la epidemia…”
“Hasta
ahora, la misión de la ONU en Haití (MINUSTAH) ha
negado que la epidemia entrara de la mano de sus cascos azules.”
“…el
doctor francés Renaud Piarroux, considerado uno de los principales
especialistas del mundo en el estudio de la epidemia de cólera,
no deja dudas del origen de la enfermedad…”
“El
estudio fue encargado por París a petición de las
autoridades haitianas, indicó un portavoz diplomático
galo.”
“…la
aparición de la enfermedad coincide con la llegada de los
soldados nepalíes que, además, proceden de un país
donde hay una epidemia de cólera.
“De
otra forma no se explica la eclosión tan repentina y fuerte
del cólera en un pequeño pueblo de pocas decenas de
habitantes.
“El
informe analiza también la forma de propagación del
mal, ya que las aguas fecales del campamento nepalí eran
drenadas al mismo río del que toman el agua los habitantes
del pueblo.”
Lo
más sorprendente que hizo la ONU fue, según comunicó
dicha agencia, el “…envío de una misión
de investigación al campamento nepalí, que concluyó
que ese no podía ser el origen de la epidemia.”
Haití,
en medio de la destrucción del terremoto, la epidemia y su
pobreza, no puede prescindir ahora de una fuerza internacional que
coopere con una nación arruinada por las intervenciones extranjeras
y la explotación de las transnacionales. La ONU no solo debe
cumplir el elemental deber de luchar por la reconstrucción
y el desarrollo de Haití, sino también con el de movilizar
los recursos necesarios para erradicar una epidemia que amenaza
con extenderse a la vecina República Dominicana, el Caribe,
América Latina y otros países similares de Asia y
África.
¿Por
qué la ONU se aferró en negar que la MINUSTAH trajo
la epidemia al pueblo de Haití? No culpamos a Nepal, que
fue en el pasado colonia británica, cuyos hombres fueron
utilizados en sus guerras coloniales y hoy buscan empleos como soldados.
Indagamos
con los médicos cubanos que hoy prestan sus servicios en
Haití y nos confirmaron las noticias transmitidas por las
mencionadas agencias de noticias europeas con notable precisión.
Hago
una apretada síntesis de lo que nos comunicó Yamila
Zayas Nápoles, especialista en medicina general integral
y anestesiología, directora de una institución médica
de 8 especialidades básicas y los medios diagnósticos
del proyecto Cuba-Venezuela, inaugurado en octubre de 2009 en el
área urbana de Mirebalais, con 86 000 habitantes, en el Departamento
Norte.
El
sábado 15 de octubre ingresaron 3 pacientes con síntomas
diarreicos y deshidratación aguda; el domingo 16 ingresaron
4 con similares características, pero de una misma familia,
y tomaron la decisión de aislarlos y comunicar a la misión
lo ocurrido; el lunes 17 sorpresivamente ingresaron 28 pacientes
con síntomas similares.
La
Misión Médica envió con urgencia un grupo de
especialistas en epidemiología que tomaron muestras de sangre,
vómitos, heces fecales y datos, que se enviaron con urgencia
a los laboratorios nacionales de Haití.
El
22 de octubre estos informaron que la cepa aislada correspondía
a la prevaleciente en Asia y Oceanía, que es la más
severa. La unidad nepalesa de los cascos azules de las Naciones
Unidas está situada en las orillas del río Artibonite,
que atraviesa la pequeña localidad de Méyè,
donde surgió la epidemia, y Mirebalais, donde se extendió
después rápidamente.
A
pesar de la forma súbita en que apareció el cólera
en el pequeño, pero excelente hospital al servicio de Haití,
de los primeros 2 822 enfermos atendidos inicialmente en áreas
aisladas del mismo, fallecieron solo 13 personas, para una tasa
de letalidad del 0.5%; con posterioridad, al crearse en lugar aparte
el Centro de Tratamiento del Cólera, de 3 459 enfermos, fallecieron
5 casos de pacientes muy graves, para el 0.1%.
La
cifra total de enfermos de cólera en Haití ascendía
hoy martes 7 de diciembre a 93 222 personas, y el índice
de pacientes fallecidos alcanzaba la cifra de 2 120. Entre los atendidos
por la Misión Cubana ascendía a 0.83%. El índice
de fallecidos en las demás instituciones hospitalarias es
de 3.2%. Con la experiencia adquirida, las medidas adecuadas y el
refuerzo de la Brigada “Henry Reeve”, la Misión
Médica Cubana, con el apoyo de las autoridades haitianas,
se ha propuesto asistir a cualquiera de las 207 subcomunas aisladas,
de modo que ningún ciudadano haitiano carezca de asistencia
frente a la epidemia, y muchas miles de vidas puedan preservarse.

Fidel
Castro Ruz
Diciembre
7 de 2010
6
y 34 p.m.
|